
Nuevas y sofisticadas tecnologías creadas por la NASA y científicos universitarios están permitiendo construir un instrumento diseñado para estudiar los primeros momentos del Universo.
Considerada como una idea asombrosa hace sólo 30 años, la teoría de la inflación postula que el Universo se expandió más rápidamente que la velocidad de la luz y creció exponencialmente casi instantáneamente después del Big Bang.
En particular, el telescopio buscará un patrón de polarización único en el fondo cósmico de microondas, la luz remanente de la creación del Universo que impregna el cielo en todas las direcciones. Debido al tamaño y a la expansión del Universo, los científicos pueden estudiar esta luz sólo si sus instrumentos son sensibles a las frecuencias de las microondas.
Si el crecimiento cósmico de la inflación sucedió realmente, los científicos dicen que el evento pudo haber creado ondas gravitatorias, perturbaciones del espacio-tiempo que se propagan a lo largo de éste. La teoría también predice que estas ondas gravitatorias habrían producido un patrón de polarización determinado en el fondo cósmico de microondas. El telescopio, por tanto, buscará este patrón.
El equipo completará el instrumento en 2014, equipándolo con detectores sensibles a las frecuencias microondas. Enviará entonces el instrumento al desierto de Atacama en el norte de Chile, donde observará grandes franjas del cielo en la región de microondas, en busca de la señal de polarización.
Aunque los científicos tienen todavía que encontrar el patrón de polarización, han descubierto pistas tentadoras de que la inflación sucedió realmente. Resultados científicos del “explorador del fondo cósmico”, el COBE, desarrollado por el centro Goddard, encontró pequeñas diferencias de temperatura en el fondo de radiación cósmica. Estas diferencias oscilan en torno a una parte en cien mil de un grado, y apuntan a diferencias de densidad que dieron lugar a las estrellas y las galaxias que observamos en la actualidad.
El sucesor de COBE, el instrumento liderado por Goddard, llamado “Estudio de Anisotropía de Microondas Wilkinson” (de siglas WMAP en inglés), examinó las pequeñas diferencias en temperatura con más detalle y descubrió nuevas evidencias de la inflación. Entre otras cosas, WMAP mostró que el Universo es aproximadamente plano, algo atribuible a la inflación. Sin embargo, otras teorías explican también esta planitud. Lo que la comunidad científica necesita es una prueba definitiva de las ondas gravitatorias primordiales, que sólo podrían haber sido producidas por la inflación.
CLASS no es el único instrumento dirigido a encontrar la misma evidencia. Goddard está ahora construyendo otro equipo para ser lanzado en globo, llamado Primordial Inflation Polarization Exploration (PIPER). Su investigador principal, Al Kogut, espera su lanzamiento para 2012. “CLASS y PIPER son compañeros perfectos”, dice el científico Ed Wollack, que participa en el proyecto CLASS. “Comparten mucha tecnología mientras abarcan un amplio rango de frecuencias”.
Considerada como una idea asombrosa hace sólo 30 años, la teoría de la inflación postula que el Universo se expandió más rápidamente que la velocidad de la luz y creció exponencialmente casi instantáneamente después del Big Bang.
En particular, el telescopio buscará un patrón de polarización único en el fondo cósmico de microondas, la luz remanente de la creación del Universo que impregna el cielo en todas las direcciones. Debido al tamaño y a la expansión del Universo, los científicos pueden estudiar esta luz sólo si sus instrumentos son sensibles a las frecuencias de las microondas.
Si el crecimiento cósmico de la inflación sucedió realmente, los científicos dicen que el evento pudo haber creado ondas gravitatorias, perturbaciones del espacio-tiempo que se propagan a lo largo de éste. La teoría también predice que estas ondas gravitatorias habrían producido un patrón de polarización determinado en el fondo cósmico de microondas. El telescopio, por tanto, buscará este patrón.
El equipo completará el instrumento en 2014, equipándolo con detectores sensibles a las frecuencias microondas. Enviará entonces el instrumento al desierto de Atacama en el norte de Chile, donde observará grandes franjas del cielo en la región de microondas, en busca de la señal de polarización.
Aunque los científicos tienen todavía que encontrar el patrón de polarización, han descubierto pistas tentadoras de que la inflación sucedió realmente. Resultados científicos del “explorador del fondo cósmico”, el COBE, desarrollado por el centro Goddard, encontró pequeñas diferencias de temperatura en el fondo de radiación cósmica. Estas diferencias oscilan en torno a una parte en cien mil de un grado, y apuntan a diferencias de densidad que dieron lugar a las estrellas y las galaxias que observamos en la actualidad.
El sucesor de COBE, el instrumento liderado por Goddard, llamado “Estudio de Anisotropía de Microondas Wilkinson” (de siglas WMAP en inglés), examinó las pequeñas diferencias en temperatura con más detalle y descubrió nuevas evidencias de la inflación. Entre otras cosas, WMAP mostró que el Universo es aproximadamente plano, algo atribuible a la inflación. Sin embargo, otras teorías explican también esta planitud. Lo que la comunidad científica necesita es una prueba definitiva de las ondas gravitatorias primordiales, que sólo podrían haber sido producidas por la inflación.
CLASS no es el único instrumento dirigido a encontrar la misma evidencia. Goddard está ahora construyendo otro equipo para ser lanzado en globo, llamado Primordial Inflation Polarization Exploration (PIPER). Su investigador principal, Al Kogut, espera su lanzamiento para 2012. “CLASS y PIPER son compañeros perfectos”, dice el científico Ed Wollack, que participa en el proyecto CLASS. “Comparten mucha tecnología mientras abarcan un amplio rango de frecuencias”.
Hace 500 años la humanidad se convenció de que la Tierra no era plana sino aproximadamente esférica. Y ahora resulta que el que si es plano es el Universo...
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